english version (spanish version below)

In the beggining of 2012 some of my art was stolen. Among the works that were stolen there was a doodle of a little girl about to take a bite of a grizzly bear in front of a group of snowy peaks, that I made during an arts residency at the Banff Centre in 2005.

This event, the robbery, left me emotionally devastated and creatively mute. It was definitely not the only thing that led me to this state of artistic muteness. My personal circumstances from a few years back, before the robbery, had been weakening my creative being. Having lost the space, both physical and mental, for me, and for my work contributed to the loss of my voice. I lived under circumstances where there was so much noise. Vain, superfluous, insignificant noise, but at the same time, so vociferous that for long I could not even hear my own thoughts.

In between these years, in january of 2011, a year before the robbery, my son was born. This is the only thing that gives meaning to those times, and justifies, even compensates for what I lost and what I lived in those years. That birth changed my life, for good, being the best thing that has ever happened to me. But it also took away my time and freedom to work as I please, any time I wanted to, in the other most important thing in my life: art. I do have to confess, I was a bit fed up with the art world, though this does not mean that I won’t come back to my artwork at some point. But I did decide to experience other things.

Last year I took the opportunity to explore and dive into something that I had always been passionate about, but never approached seriously: Health and nutrition. I enrolled at the Institute for Integrative Nutrition, and very soon, besides being an artist and a mother, I will also be a health coach.

I started speaking about the doodle of the little carnivore girl about to eat a bear, because I decided to name my blog Omnivorilicious. It is here where my work as an artist meets this blog, my new career, and this new stage of my life. In my drawings there was always a naively violent and playful little girl devouring animals, stepping on little boys and walking “phallic-like” dogs. Although in reality I never lead such a violent-carnivore lifestyle, these drawings helped me maintain my sanity and my balance. I also did a lot of pieces and performances related to food. So in a way, I was already approaching what I am now embracing.

Omnivorilicious won’t be a blog where you’ll even read about bear or elephant meat recipes. I named my blog this way because in the health and wellness world, almost everyone is married to an idea, to a very particular way of eating, be it veganism, vegetarianism, paleo, rawfoodist or whatever, and this often excludes some food groups, or the way “others” eat. I don’t declare myself in favour or following any of these eating philosophies. I’m actually an omnivore, and my family is too, with a few minor and careful adjustments, we eat just about everything.

Omnivorilicious is a space for me to share with you some of my favorite recipes, and everything that has to do with my kitchen adventures, as well as some health and wellness tips. But mostly, it is an experiment where I will try to refind my voice. Welcome all.

forest food II

Sin título: Post 1

En enero del 2012, mucha de mi obra fue robada. Entre las piezas que se llevaron, estaba el dibujo de una niña a punto de morder a un oso frente a unas montañas nevadas, que hice junto con una serie de dibujos similares en la residencia del Banff Centre.

Este evento, el robo, me dejó devastada emocionalmente y enmudecida creativamente. Definitivamente no fue el único hecho que me llevó a ese estado de mutismo artístico. Ya mis circunstancias personales de unos cuantos años atrás, anteriores al robo, habían ido minando mi ser al no tener un espacio ni físico, ni mental para mi, ni para mi trabajo, y contribuyeron a que perdiera mi voz. Viví bajo unas circunstancias en las que había tanto ruido, literalmente ruido. Vano, superfluo e insignificante, pero al final tan estruendoso, que no podía ni escuchar mis propios pensamientos.

En medio de estos años, en enero del 2011, un año antes del robo, nació mi hijo. Esta es la única razón que justifica y compensa todo lo que perdí y todo lo que viví en esos años. Ese nacimiento cambió mi vida, para bien, siendo de lo mejor que me ha sucedido jamás. Pero también me quitó el tiempo y la libertad para poder trabajar a mi antojo en el momento que yo quisiera. Confieso que también estaba un poco aburrida del sistema del arte. Lo que no significa que no piense en algún momento retomar mi trabajo como artista. Pero si llegué a un punto en que me quise dedicarme a vivir otras experiencias.

El año pasado decidí aprovechar esta etapa de mi vida para estudiar otra cosa, algo que siempre me había apasionado, pero a lo que nunca me había acercado seriamente. Me inscribí en el Institute for Integrative Nutrition y pronto seré, aparte de artista y mamá, healh coach.

Comencé hablando sobre el dibujo de la niña carnívora a punto de devorar al oso, porque decidí llamar a mi blog Omnivorilicious. Es en este punto donde se une mi trabajo como artista con este blog, con mi nueva carrera y con esta nueva etapa de mi vida. En mis dibujos siempre apareció el personaje de una niña comiendo animales, pisoteando niños y paseando “perros-falos”, de una forma ingenuamente violenta, si se puede decir esto. A pesar de que en la realidad, yo nunca llevé un estilo de vida tan violento y carnivoro, estos dibujos me ayudaron mucho tiempo a mantener mi balance y mi salud mental. También hice muchas piezas y performances que se relacionan con comida.

Omnivorilicious no será un blog donde encuentres hasta recetas con carne de oso o elefante. Pero decidí llamarlo así porque en el mundo de la “salud” y el “bienestar” la gran mayoría ondea una bandera, ya sea de veganismo, vegetarianismo, paleo o crudismo (raw foods). Yo no me declaro partidaria de ninguno de estos estilos de vida. Soy omnívora y mi familia es omnívora, con sus pequeñas adecuaciones y cuidados, pero comemos prácticamente de todo.

Omnivorilicious es un espacio donde compartiré algunas recetas y todo lo que tenga que ver con mis aventuras con la comida, la cocina, y la salud, pero sobre todo, es un experimento donde buscaré reencontrar mi voz. Bienvenidos.

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